Fundación Diario De Un Cuidador | Globos de colores vuelan hasta el cielo
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Globos de colores vuelan hasta el cielo

Soy consciente de que a diario son miles las personas que son diagnosticadas con algún tipo de demencia y otras tantas las que fallecen por causas relacionadas con éstas, alrededor del mundo. Todo afectado es igual de importante. Todo cuidador es igual de importante. Todo ex cuidador es igual de importante. Punto.

Sabemos que cuando recibimos ese diagnóstico de muerte en vida, se inicia la inevitable cuenta atrás de un reloj que no podemos frenar mas sí ralentizar. Sabemos que algún día esa persona enferma que tanto queremos llegará al fin de su recorrido, así como nosotros llegaremos al final del nuestro como cuidadores, como esposos, como hijos,…

Hoy recibo notícias. Notícias tristes. Notícias amargas. Notícias que me sorprenden aún siendo consciente de que los familiares afectados de amistades también cruzarán este umbral como hace casi cinco años lo hizo mi madre. Pero siempre hay notícias que no te esperas. Al menos, en este momento presente.

Elsa y Chuna. Chuna y Elsa. Un matrimonio de Venezuela que llevaban más de 10 años batallando con uñas y dientes contra el Alzheimer… como muchas familias de ese país enfrentándose a grandes carencias y necesidades básicas que vulneran desde hace mucho tiempo los derechos humanos.

Elsa fue una de las primeras cuatro personas que conocí cuando comencé mi andadura en la redes: Jesús TJ (Alzheimer Universal), Mayte, Mary Carmen Porres y Elsa. De esos 5 originales que nos denominábamos solo Jesús continúa cuidando. Hace pocas horas hemos perdido a Chuna. Somos muchos los que acompañamos a Elsa. Ella ha sido todo un ejemplo en muchísimos aspectos: con problemas de visión y llevando uno de los Capítulos de Alzheimer Venezuela, ha ayudado, luchado, informado y apoyado a cientos y cientos de personas. Elsa es más que una hermana para mí y para tantos otros.

Elsa y yo siempre utilizábamos el término ‘globos de colores’ para enviarle al otro energía, esperanza, ilusión, fuerza, amor, vitalidad. Hoy, Chuna sube hasta el cielo rodeado de millones de globos de colores. Nunca nos olvidaremos de él. Siempre seguirá vivo en cada uno de los que tuvimos el placer de formar parte de su vida, de alguna manera.

Te quiero. Te queremos. Os queremos. A él, a ti y a esas dos hijas que tanto amor le dieron a su padre. Os abrazo desde la distancia. Pronto anhelo hacerlo en persona.

Sé libre Chuna, vuela con el viento, juega con las estrellas y protege a esas tres mujeres de las que eternamente te sentirás orgulloso.

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